Para ti mam√°

Querida Mam√°

mayo 9, 2014

 Querida Mamá
Mam√°, el otro d√≠a, observando mi ombligo, me detuve a pensar qu√© peque√Īo y curioso testimonio de una conexi√≥n tan importante.
 Una conexión que me recuerda cómo comenzó mi vida, cómo comencé a ser yo.


 
Hoy es dif√≠cil imaginar que alguna vez fuera tan peque√Īo, que depend√≠a completamente de alguien.
¬†Y ese alguien eras t√ļ, mam√°.¬†
T√ļ me mostraste mi primera mariposa y mi primer arco iris.
Estabas a mi lado cuando ensayé mis primeros pasos. 


 
Fuiste la primera persona que me hizo re√≠r y escuchaste que la primera palabra que dije fue: ‚ÄúPa-p√°‚ÄĚ (¬°perd√≥name, mam√°)
Me encanta que la gente diga que me parezco a ti, ¡porque es verdad! 
 
Tenemos los mismos ojos, las mismas orejas y la misma nariz.
Y recuerdas que hasta brome√°bamos que hasta los dedos de nuestros pies eran parecidos y ni decir de los mismos lunares.
 
Aunque, si lo piensas bien, no es tan sorprendente, siempre ser√© una parte de ti por que t√ļ me creaste.
Esculpiste mi rostro con un mill√≥n de besos cari√Īosos.
 
Me ense√Īaste todas las cosas importantes de nuestro mundo y mi lugar en √©l.
Todo lo aprendí de ti, mientras te escuchaba y te observaba.
 
Compartiste conmigo todos los valores que te hicieron tan especial: la bondad, el perdón, la honestidad,
 la perseverancia, la consideración, la paciencia y principalmente, la valentía con la que enfrentaste tu enfermedad.
 
Tambi√©n me ense√Īaste que, incluso el d√≠a m√°s terrible, parece mejor con un vaso de leche tibia con chocolate.¬†
‚ÄúNENA TU LECHE‚ÄĚ y recuerdo que mis amigos me hac√≠an burla cuando mi NANA LUPE,¬†
no se rendía hasta encontrarme para que me tomara esa leche que tanto aborrecía,
 (Tu serena filosofía de leche tibia con chocolate, mamá, me ayudaste a atravesar los momentos
 más difíciles de esa época, mucho más a menudo de lo que puedes imaginarte).
 
Lo que trato de decirte, mamá, es que eres la base sobre la que se ha formado mi personalidad. 
Y sólo me queda una palabra: ¡Gracias!
 
¡Gracias! por haberme colmado siempre de abrigo, de seguridad y de amor, 
por haber escogido y haber confiado en el hombre que fue tu esposo, mi padre, 
el que supo continuar con el amor de madre como si tu lo estuvieras guiando y controlando 
de donde me observabas y cuidabas, gracias por darme lo que necesitaba para crecer y desarrollarme.
 
¬°Gracias! por que siempre estabas dispuesta a llevarme a todos lados.
 
¬°Gracias! por las exquisitas comidas cubanas de las que te ocupabas con tanto amor, d√≠a tras d√≠a, a√Īo tras a√Īo.
 
Y te agradezco especialmente, mam√°, por aquel incre√≠ble aroma a rosas y amor que tanto te caracterizaba, todas las ma√Īanas.
 
¬°Gracias!, por dejar a tu tesoro de seis a√Īos montar su moto y confiar en el, con su escasa madurez y responsabilidad,¬†
a sabiendas de ser yo una de tus posesiones m√°s valiosas y por no haber dicho:
¬†‚ÄúTe lo dije, DOMINGO, te lo dije‚ÄĚ, todas las veces que hubieras querido.
 
¡Gracias! por levantarme cada vez que necesitaba un abrazo o ver algo desde la mejor ubicación.
 
Lo que seguramente no fue nada bueno para tu espalda, mam√°.
 
¬°Gracias! por volar a rescatarme cada vez que me o√≠as gritar: ‚Äú¬°MAMA!‚ÄĚ
 
Siempre supiste qué decir o qué callar, para hacerme sentir mejor.
 
¬°Gracias! por tantos c√°lidos y amorosos abrazos.
 
Porque arreglabas mis juguetes y mi corazón roto una y otra vez, gracias mamá.
 
¡Gracias! por alentarme a buscar la belleza dentro de mí y a mantenerme siempre en pie.
 
¡Gracias! por asegurarme que podría crecer y alcanzar el éxito en cualquier cosa que me propusiera,
¬†si cre√≠a en m√≠ de la misma manera en que t√ļ lo hac√≠as.
 
Pero mamá, los dos sabemos que aunque nuestra relación en vida fue maravillosa, no siempre fue tranquila y perfecta.
 
Porque yo, que fui la alegría de tus ojos no siempre te hice reír.
 
¡Perdóname! por las veces que te hice enojar, o por haber hecho que te preocuparas por mí,
 y por todas las noches de insomnio que te causé.
 
¡Perdóname! por haberme revolcado en el lodo, después de que me hubieras puesto 
mi mejor ropa y mis zapatos nuevos y por preguntar: ‚Äú¬ŅFalta mucho?, ¬°falta mucho? Cada vez que sal√≠amos.
 
Disc√ļlpame por intentar huir tantas veces del ba√Īo y por ponerme dif√≠cil a la hora de ir a al escuela,
¬†‚Äúmi peor pesadilla‚ÄĚ o por no decir a donde iba cuando sal√≠a en mi motocicleta.
 
Me arrepiento de todas las ocasiones en que me puse insoportable.
 
Perdóname por no haberte dado más tiempo para ti misma. 
Aunque fueran unos pocos momentos tranquilos para pensar, para so√Īar.
 
Ahora comprendo a cuántas cosas renunciaste por mí.
 
Porque mi tiempo para jugar siempre estuvo primero que tu tiempo para descansar,
¬†mis comidas eran m√°s importantes que las tuyas, y mi entrenamiento para dejar los pa√Īales estaba absolutamente antes que nada.
 
Cada vez que tratabas de relajarte, yo irrump√≠a en tu habitaci√≥n exigiendo: ‚Äú¬°Mam√°, hazme caso!‚ÄĚ
 
‚Äú¬°Mam√° me aburro!‚ÄĚ
 
“¡Mamá, no encuentro mi juguete por ninguna parte.
¬†Lev√°ntate y ay√ļdame a buscarlo ahora mismo!‚ÄĚ
 
Hoy comprendo cu√°ntas cosas he logrado gracias a ti, mam√° y quisiera tener la oportunidad nuevamente para abrazarte,
 besarte y que vieras el hombre que soy gracias a ti, que mas quisiera tener la oportunidad para devolverte lo mucho que me has dado.
 
Me mostraste un mundo lleno de amor y maravillas, me ense√Īaste a encontrar mi propio camino¬†
y me has hecho mucho m√°s feliz de lo que puedas imaginar.
 
Quiero que todo el mundo lo sepa: ¬°Mi mam√° fue y es la mejor mam√° del Universo!
 
¬°Gracias! mam√°. ¬°Gracias por todo!
 
Vivir en los recuerdos de los que te conocieron, es… NO MORIR.
 
TE AMO MAM√Ā

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