Adultos Mayores

EL ABUELO

septiembre 4, 2022

EL ABUELO

Papá, quiero que me digas:

¿Por qué está triste el abuelo?
¿Por qué saca su pañuelo
para secarse las lágrimas
cuando cree que no lo vemos?
¿Por qué ya no está feliz y
solo cuando le beso
a la vuelta del colegio
yo le veo sonreír?

Dime tú…
¿Por qué papá?
¿A dónde lo vais a llevar?
Yo te escuché la otra noche cuando hablabas con mamá decir que al abuelo ya le falla la memoria y que estáis buscando un lugar donde lo puedan cuidar…

El niño miró a su padre
buscando una explicación.
Y el padre se conmovió al ver en los ojos del
pequeño un infinito dolor.

Y el chico seguía insistiendo:

“Papá…¿por qué? dímelo”…

Hijo, el abuelo está mayor
y necesita cuidados y una especial atención.
Lo llevaremos a un sitio
donde estára bien cuidado.
En un centro para ancianos
estará mucho mejor.

Yo no lo dudo papá.
En ese lugar yo sé que lo cuidarán, pero estará rodeado de extraños sin el calor familiar. Porque….
¡Un centro no es un hogar!
Tú decías la otra noche, cuando hablabas con mamá, que el abuelo ya está torpe, que ya tropieza con todo y que apenas puede andar, y en estas circunstancias en casa no puede estar.
¿Tú no recuerdas papá, quién te enseñó a caminar?
¿Quién te levantó del suelo mil veces cuando caías?

¡Era el abuelo, papá!”
Yo también te oí decir cuando hablabas con mamá, que ya estabas muy cansado de ver cómo él ya derrama la comida, porque le tiemblan las manos…
Es lo mismo que tú hacías
cuando eras un bebé.
Y fueron él y la abuela
quienes te daban de comer.
Ellos a ti te cuidaron
desde que tú eras un niño
y no te podías valer.
Ahora las circunstancias
han cambiado. Y hoy, es
a ti, quien te necesita él.
Papá, no te lleves al abuelo del entorno familiar.
Deja que acabe sus días
en su casa o en la nuestra.

Ya le queda poca vida y se merece vivirla donde mismo tú creciste,
en el calor de un hogar,
pues la vida es una noria
que no para de girar…
Hoy, él está abajo y tú arriba,
pero mañana recuerda
que el abuelo tú serás,
y tú me vas a enseñar
con lo que hagas con él,
lo que yo el día de mañana
contigo tengo que hacer.

El padre miró a su hijo
con lágrimas de dolor,
y estas palabras le dijo:

Tan pequeño como eres
hoy me has dado una lección.
Y esa lección es tan grande que he cambiado de opinión.
El abuelo ya se queda con
nosotros. Esa es mi decisión!!
Buscaremos mil ayudas de personal competente,
colaboraremos todos
y haremos feliz al abuelo
hasta que Dios se lo lleve
cuando lo llame la muerte.
Porque todo lo que soy,
lo soy gracias al abuelo.

Y lo que yo haga por él,
antes él lo hizo por mí.
“Por eso yo se lo debo”

A todos los que son hijos
hoy les quiero recordar,
que un día serán abuelos.
“NO SE OS OLVIDE JAMÁS”

Creditos al autor

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