Los hijos

SOY MADRE DE UN HIJO ADICTO

noviembre 24, 2018

SOY MADRE DE UN HIJO ADICTO

Y puedo decir que s贸lo quienes vivimos este infierno sabemos de lo que hablamos.

Las situaciones por las que pasamos, nos lleva al l铆mite de nuestra vida, hasta llegar a un punto de no querer recorrerla.

Es una fuente inagotable de sufrimiento y miedos que padecemos much铆simas madres, (porque los padres normalmente huyen ) y que a pesar de todo, las madres,, no cesamos de luchar e intentar rescatar a nuestros hijos perdidos en esa dimensi贸n que los hace alejar de sus aspiraciones, sus anhelos, sus esperanzas y hasta de la vida misma. Los destruye d铆a a d铆a, transform谩ndolos en algo totalmente desconocido a todo aquello que nosotras pretendemos inculcarles a nuestro ser m谩s amado, arrebat谩ndoles toda su dignidad, autoestima y libertad.

Muchos se preguntar谩n 驴les quita libertad en realidad? ya que es una decisi贸n de ellos consumirla o no.

Pues no es una decisi贸n de ellos tomada en sus plenas facultades, existen una serie de factores que lo llevaron a ello.

La mente enferma primero y la droga aparece despu茅s solapadamente tapando muchos conflictos internos, sufrimientos no manifestados oportunamente, etc.

Cuando realmente nos damos cuenta de la triste realidad 鈥渓a maldita鈥 ya est谩 instalada en su cuerpo y su alma, despoj谩ndoles de una vida promisoria.

Los convierte en algo indeseable para ellos mismos y para una sociedad que no est谩 preparada para enfrentar el gran desaf铆o de luchar contra este terrible flagelo, que ataca sin piedad, y que muchos juzgan y hablan sin saber del tema hasta que les toca vivirlo en sangre propia.

Si tenemos a alguien con c谩ncer, por nombrar una grave enfermedad tambi茅n que nos afecta, la gente nos rodea, nos apoya, nos alienta, nos pregunta c贸mo est谩, c贸mo va en su tratamiento.

No pasa lo mismo con nuestros hijos 鈥渆nfermos por una adicci贸n鈥.

Todo lo contrario, el alejamiento es paulatino y continuo y hasta en muchos casos discriminatorio.

Es as铆, que la soledad nos va invadiendo, las familias se desarman, se quiebran, aparecen culpas y reproches que jam谩s sanar谩n.

Con el transcurso del tiempo quedan solos el 鈥渉ijo, la droga y la madre鈥 con sus consecuencias y secuelas. La impotencia y el terror nos invaden, y se cometen muchos errores al pretender ayudar a nuestros hijos, seguramente m谩s equivocaciones que aciertos.

Mas all谩 de todo, lo que s铆 puedo destacar es que siempre estar茅 junto a mi hijo cometiendo quiz谩s las peores equivocaciones, haciendo lo que siente el coraz贸n de una madre, que en estos casos es justamente lo que debemos omitir.

Pero no dejar茅 de creer jam谩s en que existe una salida, y hoy, s茅 que no es m谩gica, ni sencilla, ni inmediata, es un dif铆cil camino que recorrer, con tenacidad, amor y con la ayuda de Dios, porque s茅 que pronto podr茅 salvar a mi hijo de las garras de las drogas y los peligros.

AUTOR DESCONOCIDO

Si alguien sabe de la autor铆a de este escrito agradecer铆a me lo hiciera saber y si el autor me autoriza a conservarlo en este sitio.

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