Adultos Mayores

SOBRE EL ALZHEIMER

junio 10, 2022

MEDITACIÓN SOBRE EL ALZHEIMER

Hoy, en meditación, pregunté a un Ángel, cómo ayudo más a un familiar que sufre de Alzheimer, es alguien a quien amo con todo mi corazón, me siento desesperado.
Su respuesta no se hizo esperar: “¿de qué la quieres curar?”
“Pues de eso”, respondí yo. “Ella olvida mucho las cosas, ya no puede tomar decisiones importantes, tiene altibajos emocionales fuertes, no duerme bien, se despierta mucho en las noches, le da mucho miedo estar sola, no puede ya manejar, no puede convivir con los demás porque pronto pierde el hilo de las conversaciones, pide comida aun cuando hace media hora comió, se ha vuelto muy dependiente de los demás, en particular de su dama de compañía, de sus hermanas y de mi”.

El Ángel me respondió: “Ella pidió estar así, no la puedes curar, sólo puedes adaptarte a ella y amarla”.
“No entiendo”, le dije, “¿cómo que ella pidió estar así?”
Él continuó: “Se cansó de ser adulta y pidió volver a ser niña. Se cansó de planear, tomar decisiones y ejecutarlas, se cansó de controlar, se cansó de mandar, se cansó de que otros dependieran de ella. Fue mucho su estrés, fueron muchas sus noches en vela, fue mucho lo que contuvo. Las partes de su cerebro encargadas de la conciencia de adulto y las decisiones -maduras- se agotaron. Ella necesitaba descansar y pidió volver a ser niña, a no tener tantas responsabilidades, a depender y no que dependieran de ella, a que la comprendieran y no tener que esforzarse por comprender a todos y todas. Ella ahorita sólo quiere que la apapachen, que la entiendan, que la amen, que sean pacientes con ella y que la apoyen, justo como ella lo hizo con muchos más, entre ellos contigo”.

Mis lágrimas rodaban por mis mejillas como dos riachuelos…
“Dio demasiado como esposa, dio demasiado como hija, como hermana, como madre, como ama de casa, como amiga, como trabajadora y como ciudadana. Ahora sólo pide en sus oraciones un poco de regreso. Se cansó de ser adulta, pidió ser otra vez niña… y cada vez será más niña. Tú tienes una hija de pocos años, ella también olvida, ella también necesita que la ayuden en todo, a ella también le da miedo quedarse sola, ella también llora de repente sin motivo aparente, ella también necesita le preparen la comida, ella también necesita apapachos, abrazos, mucha paciencia y mucho amor. Ya ves, son iguales, así que tu trato debe de ser similar para ambas”.

El Ángel hizo una pausa, dos chispazos de luz verde salían detrás de su espalda como si fueran alas, y continuó: “Tú sigues buscando remedios y soluciones entre plantas y vitaminas, ejercicios y médicos, pero ahí no está la solución, la única medicina para ella se llama AMOR, comprensión, admiración, GRATITUD, paciencia, tolerancia, muchas visitas y apoyo. Que cada quien que la haya conocido, que cada quien haya recibido algo de su parte, que cada quien que la estime, pase por su casa y la salude, que le llamen, que se hagan presentes para reconocerla y admirarla. Tú, por tu parte, ámala con tus pensamientos, con tus palabras, con tus visitas como si fuera una niña más de tus ojos, porque eso mismo fuiste tu para ella”.

Este es un grito desesperado para todos aquellos familiares con Alzheimer y/o demencia senil.
Este es un grito desesperado para todos aquellos que conocen a alguien con esta condición.
Este es un grito desesperado para ti, para que con buena alimentación, con buenas emociones, con buen descanso, trates de prevenir esta condición en ti y en los que te rodean.
Este es un grito desesperado a todos aquellos que conocen a la mujer de la que hablo, que la visiten, que la apoyen, que la acompañen, que le muestren un poco del gran amor que Dios depositó en ustedes…

GRACIAS

Créditos al autor

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