Acércate a Dios

NO TEMAS, YO TE AYUDO 

septiembre 13, 2015

NO TEMAS, YO TE AYUDO

Hay momentos en la vida en donde no tendríamos que tomarnos de la mano de Dios, puesto que la mayoría de veces que nosotros nos tomamos de su mano, tendemos a soltarnos, por esa razón hay momentos en los que lejos de tomar la mano de Dios, debemos dejar que EL NOS TOME DE LA MANO DERECHA.
Y es que hay una gran diferencia entre tomar una mano, a que nos tomen de la mano.

Por lo general cuando nosotros nos tomamos de la mano de Dios y vemos que las situaciones o circunstancias que nos rodean son adversas, tendemos a soltarnos y apartarnos de √Čl, nuestro √°nimo decae, nuestra fe se debilita y es all√≠ en donde somos presa f√°cil para el enemigo.

Y es que intentar tomar a Dios de la mano es muestra muchas veces de una independencia de Dios, es decir, el hecho de quererle tomar la mano es se√Īal de que vamos con la intenci√≥n de soltarnos o tomarnos cuando se nos d√© la gana o queramos, en los momentos y circunstancias que lo necesitemos, pero NO una TOTAL dependencia de √Čl.

En cambio, cuando permitimos que El nos tome de la mano, cuando nos rendimos por completo y reconocemos que lo hemos intentado miles de veces y siempre fallamos, cuando por fin comprendemos que ya no podemos seguir luchando en nuestras propias fuerzas, es cuando le permitimos a El que nos tome de la mano.

Y es que cuando Dios nos toma de la mano tenemos que tener la seguridad que El JAMAS NOS SOLTARA, porque no es como nosotros, sino que El es Todopoderoso y en cualquier momento o circunstancia de nuestra vida, El estará allí.

Lo ideal para nuestra vida seria rendirnos a Dios, reconocer que en este mundo no podemos sobrevivir sin √Čl, reconocer que nuestras fuerzas dependen de √Čl y que nuestra capacidad se rinde a sus pies; por lo tanto desde el momento que nosotros nos rendimos a nuestras propias capacidades y le pedimos al Se√Īor que El tome el control de nuestra vida, es all√≠ en donde Dios con completa libertad viene y NOS TOMA DE LA MANO y NO NOS SUELTA.

En mis momentos de oraci√≥n siempre le digo al Se√Īor: ‚ÄúDios m√≠o, t√≥mame de la mano y no me sueltes‚ÄĚ, porque s√© que si yo intento tomar su mano lo soltare en alg√ļn momento de debilidad, pero cuando yo conf√≠o en El y le digo que me tome de la mano, tengo la convicci√≥n que pese a que los momentos de debilidad vengan a mi vida, El me sostendr√°, porque me tiene tomado de la mano derecha.

Lo m√°s lindo de todo esto, es que Dios nos promete en su Palabra que nos tomara de la mano derecha y tambi√©n junto con ello nos dice: ‚ÄúNo temas, Yo te ayudo‚ÄĚ. Indiscutiblemente Dios es hermoso, puesto que nos da la seguridad que necesitamos, y es que El nos conoce a perfecci√≥n y sabe que por naturaleza somos temerosos y d√©biles, pero El nos hace saber que si estamos con El no hay porque temer, pues EL NOS AYUDA.

Amados(as) hoy es un buen d√≠a para permitir que Dios te tome de la mano derecha y te ayude, ya no sigas intentando salir adelante en tus propias capacidades, no sigas en enemistad con Dios, es hora de reconocer que fuera de √Čl nada podemos hacer, es momento de reconocer que si estamos aqu√≠, es porque Dios as√≠ lo quiso y porque har√° algo precioso en nuestra vida, pues el que comenz√≥ la buena obra en nosotros, ser√° FIEL en completarla.

Deja a un lado todo aquello que te evita rendirte al Se√Īor, reconoce tu urgente necesidad de √Čl y permite que te tome de la mano, en El estar√°s seguro, pues EL TE QUIERE AYUDAR.

Si permites que te tome de la mano derecha, Dios te dice hoy:

‚ÄúNo temas, yo te ayudo‚ÄĚ

Autor: Enrique M.

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