CUANDO TE SALE EL NIÑO DIOS EN LA ROSCA
Que a ti te salga el Niño Dios no es casualidad, es una bendición directa.
El Niño no aparece por azar ni se entrega a cualquiera.
Sale para quien sí puede sostener su luz, su abundancia y su responsabilidad espiritual.
Mientras muchos huyen, se incomodan o bromean para quitarle peso,
la persona a la que le toca es la que está lista para recibir.
El Niño Dios trae consigo:
Abundancia y dinero bendecido
No es solo dinero, es trabajo que rinde, caminos que se abren, pagos que llegan y oportunidades que se acomodan en el momento correcto.
A quien le toca el Niño, no le falta, crecimiento y prosperidad, así como el Niño crece, crecen tus proyectos, tus ideas y tus planes.
Lo que hoy parece pequeño, durante el año se fortalece y florece.
Protección espiritual
El Niño cuida a quien lo recibe.
Aleja envidias, malas intenciones y coloca un manto de protección que se siente y se nota.
Responsabilidad y gratitud
Por eso muchos no quieren que les salga:
porque implica cumplir, dar, compartir y agradecer.
Y no todos están preparados para eso.
El Niño llega a quien sí cree
A quien confía, a quien agradece, a quien sabe que dar también es recibir.
Por eso, cuando te toca, sabes en el corazón que es bendición.
Mensaje espiritual del Niño Dios
“Este año confío en ti.
Te pongo abundancia en las manos
y luz en el camino.”
Quien huye del Niño, huye de la responsabilidad.
Quien lo recibe, recibe abundancia, protección y crecimiento
Y yo bien feliz porque me acaba de salir tengo a mi niño.
Créditos a quien corresponda




