Acércate a Dios

DIOS EN BICICLETA

abril 13, 2022

DIOS EN BICICLETA

Al principio veía a Dios como el que me observaba, como un juez que llevaba cuenta de lo que hacía mal, como para ver si merecía el cielo o el infierno cuando muriera.

Pasaron los a√Īos, y me hablaron de que sin dejar de ser Dios, era tambi√©n mi Padre, un Padre infinitamente misericordioso que me hab√≠a amado ya desde antes de la creaci√≥n del mundo y segu√≠a am√°ndome, que en √Čl viv√≠a, me mov√≠a y exist√≠a y que siempre estaba a mi lado.

Y empec√© a amarle. Y de repente, empec√© a sentir mi vida como si fuera un viaje en bicicleta, pero ¬° era una bici de dos!, y not√© que Dios viajaba conmigo y me ayudaba a ‚Äúpedalear‚ÄĚ.

No s√© como, ni s√© cuando sucedi√≥ que √Čl me sugiri√≥ que cambi√°ramos los lugares, lo que s√≠ s√©, es que mi vida no ha sido la misma desde entonces.

No confi√© mucho en √Čl al principio, me cost√≥ mucho darle el control de mi vida. Pens√© que la echar√≠a a perder, porqu√© yo sab√≠a muy bien donde iba, ya ten√≠a el camino y la meta fijados, aunque todo fuera un tanto aburrido y predecible, incluso las ca√≠das. Sin embargo, cuando √Čl tom√≥ el mando ; me olvid√© de mi ‚Äúaburrida‚ÄĚ vida y mi vida se convirti√≥ en una aventura. ¬°Mi vida con Dios empez√≥ a ser y sigue siendo muy asombrosa y emocionante!. Me di cuenta que √Čl conoc√≠a cosas que yo no sab√≠a acerca de andar en bici, √Čl conoc√≠a secretos‚Ķ

Sab√≠a como doblar para dar vueltas cerradas, brincar para evitar obst√°culos llenos de piedras, buscar senderos abiertos en los que su compa√Ī√≠a se hac√≠a ‚Äúluz‚ÄĚ cuando en mi vida se hacia de noche y hab√≠an desaparecido la luna y las estrellas, incluso sab√≠a ‚Äúvolar‚ÄĚ para no caer en precipicios.

El conoc√≠a caminos diferentes con paisajes hermos√≠simos, a trav√©s de monta√Īas y de valles y borde√°bamos r√≠os y atraves√°bamos pueblos y con velocidades incre√≠bles. Lo √ļnico que yo pod√≠a hacer era sostenerme; aunque pareciera una locura.

Y cuando le dec√≠a ‚Äúestoy asustada‚ÄĚ, √Čl se inclinaba un poco para atr√°s y por unos segundos tomaba mi mano y mi temor desaparec√≠a.Y cuando le dec√≠a: ‚Äúestoy cansada‚ÄĚ; o me preocupaba y ansiosamente le preguntaba:

‚Äú¬Ņa d√≥nde me llevas?‚Ķ‚ÄĚ √Čl giraba un poco la cabeza, y escuchaba su voz llena de ternura que me dec√≠a: ‚ÄúPEDALEA Y CONF√ćA EN MI‚Ķ‚ÄĚ.

As√≠ que comenc√© a confiar en √Čl..

√Čl me llev√≥ a conocer lugares desolados, donde reinaba el hambre, la pobreza, la enfermedad, la injusticia, y tambi√©n me llev√≥ a conocer gente con un coraz√≥n lleno de dones, lleno de amor, de generosidad, de justicia, de alegr√≠a y de paz. Ellos me dieron esos dones para llevarlos en mi viaje; nuestro viaje: de Dios y m√≠o. Y √Čl me dijo: ‚ÄúComparte

estos dones, dalos a la gente, son sobrepeso, mucho peso extra , as√≠ te ir√°s pareciendo a m√≠, que todo cuanto tengo os lo he dado y el viaje se nos har√° m√°s ‚Äė ligero‚Äô ‚Äú. Y as√≠ lo hice con la gente que √≠bamos conociendo. Y all√° √≠bamos una y otra vez, √Čl y yo‚Ķ

‚Ķ ahora ya no le digo nada; estoy aprendiendo a ‚Äúpedalear‚ÄĚ con otro ritmo, por los m√°s ‚Äúextra√Īos lugares‚ÄĚ, estoy aprendiendo a callar y a disfrutar de la vista de este paisaje nuevo y de la suave brisa en mi cara. Y sobre todo estoy aprendiendo a gozar de la incre√≠ble y deliciosa compa√Ī√≠a de mi Dios.

Se que √Čl lleva la bici y conf√≠o del todo en √Čl.

S√≥lo le digo de vez en cuando que estoy ‚Äúcansada‚ÄĚ, porque me gusta verle girar ligeramente la cabeza hacia mi y escuchar como me dice, con una ternura inefable:

‚Äú√ĀNIMO, PEDALEA Y ¬°¬° CONF√ćA EN M√≠ !!‚ÄĚ

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