El amor

Amado niño interior

julio 25, 2021

Amado Niño interior
«Amado niño interior, sé que te parece raro este encuentro, pero nos era necesario juntarnos, hace tiempo que permaneces en silencio en este cuarto, pero ya no más. Hoy le quitamos el seguro a la puerta».

»Sé que cruzaste desiertos, y te entiendo a la perfección, porque yo fui tú; te conozco bien, pero necesito conocerte mejor. Ahora me toca ser adulto, y tengo tantas cosas que contarte. Todo lo que viviste ya fue, ya pasó. Lo que se fue ya no hace falta y te agradezco porque tú nos trajiste hasta acá».

»Te cuento que la vida, a pesar de no haber sido fácil, nos ha sonreído, y aún hay mucho camino por recorrer. Ahora contamos con mejores herramientas que las que teníamos antes, unas que tú no tuviste, lo que demuestra que eres aún más valiente de lo que te recuerdo; a pesar de tus carencias nos sacaste adelante».

¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias!

Dile, «Hoy, hemos resuelto algunos traumas y vacíos que en la juventud no pudimos. Yo soy adulto, y tú lo eres en mí; por fin aprendimos a poner límites, ya no somos tan ingenuos y sabemos elegir lo que antes no podíamos. Hoy desechamos las culpas, dejamos ir a los que ya no están. Ya no es tiempo de atormentarse. Curaremos heridas y borraremos cicatrices, ya no reaccionaremos con ira ni con dolor».

»Oye, tengo algo que contarte: conocí a Dios, y ya no somos huérfanos. Él llenó cualquier vacío que hubiese dentro de nosotros. De su mano he aprendido cómo defendernos y hasta cómo ganar guerras. Sí, claro que hemos perdido algunas batallas, pero, a su lado, la victoria está asegurada; hemos vencido a los monstruos que vivían en el armario. ¡Ruge!

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