Para ti mujer

Mujeres con valor

marzo 8, 2014

En una breve conversación, un hombre entrevista a una mujer y le pregunta:
¿Qué tipo de hombre estás buscando o quieres para ti?
Ella se quedo un momento callada antes de verlo fijamente a los ojos y le pregunta:


¿En verdad quieres saber?
– ‘Si’- respondió él
Ella empezó a decir:
‘Siendo mujer en esta época moderna, estoy en una posición
de pedirle a un hombre lo que yo sola no puedo hacer al 100% por mi.


Yo pago todas mis facturas, mis cuentas y soy económicamente solvente.
Yo me encargo de mi casa y todos sus quehaceres sin la ayuda de un hombre.
Yo estoy en la posición de preguntar,
¿Qué es lo que tú como hombre, crees que puedes aportar en mi vida?

El hombre se le quedo viendo.
El claramente pensó que ella se estaba refiriendo al dinero.
Ella, rápido, sabiendo lo que él estaba pensando dijo:
No me estoy refiriendo al dinero Yo necesito algo más.

 
Yo necesito un hombre que luche por la perfección en todos los aspectos de la vida.’
El cruzó los brazos, se recargo en la silla y mirándola
con cara de extrañeza le pidió que le explicara…

Ella dijo:
Mira, yo busco o espero a alguien que luche por la perfección mental,
porque yo necesito a alguien con quien conversar
y que me estimule mentalmente,
alguien con quien podamos crecer mentalmente juntos.

Yo no necesito a alguien mentalmente simple.
Yo estoy buscando o esperando a alguien que luche
por la perfección espiritual, porque yo necesito a alguien
con quien compartir mi fe en Dios,
Yo no necesito a alguien a quien yo tenga que infundirle fortaleza religiosa.

Yo necesito a alguien que también sea económicamente solvente,
 no necesito a un hombre que luche por la perfección financiera
porque yo no necesito un cargo financiero,
yo sé que el dinero no da categoría,
que valga por lo que es y no por lo que tiene.

Yo necesito a alguien suficientemente sensible
para que comprenda por lo que yo- como mujer- paso en la vida,
desde las menstruaciones hasta dar vida a otro ser humano,
que aún a pesar de eso entienda que soy débil
y que él sea suficientemente fuerte para darme ánimos
y no dejarme caer.

Yo estoy buscando a alguien a quien yo pueda respetar como igual, yo no puedo ser sumisa con un hombre que no se gane mi respeto, que pueda arreglar él mismo sus problemas y para poder ser su igual, yo debo respetarlo.
Yo no tengo ningún problema con el ser amorosa, comprensiva y amable,
simplemente él tiene que merecérselo.

Dios nos hizo a las mujeres para ayudar al hombre y viceversa,
 no para servirle; pero yo no puedo ayudar a un hombre
que no se puede ayudar a sí mismo.!
Cuando ella terminó de hablar lo vio a los ojos
y él se veía muy confundido y con severas interrogantes.

Él le dijo ‘Estas pidiendo mucho’.
Ella le contestó dirigiéndose con altivez y dignidad, pero sin falsas arrogancias:
Pido mucho, porque ….YO VALGO MUCHO.

REFLEXIÓN:
A veces somos nosotras mismas quienes nos olvidamos
de cuanto valemos, somos nosotras quienes damos
sin exigir nada a cambio y creemos que eso es amor,
así es como poco a poco vamos perdiendo
nuestra propia identidad, nuestra propia auto estima
y nos confiamos a las palabras de otros
para valorarnos a través de ellas,
cuando son nuestras acciones, nuestro crecimiento personal,
nuestra voluntad, nuestros principios lo que nos da el verdadero valor.

No lo olvides… TU VALES MUCHO
Pásalo a toda mujer excepcional que te venga a la mente
y no olvides pasárselo también a tres hombres
para que sepan el verdadero valor de
una MUJER.

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3 Comments

  • Reply Anónimo febrero 3, 2015 at 10:24 pm

    MUY BELLO MENSAJE.

  • Reply Anónimo marzo 8, 2015 at 4:59 pm

    muy lindo mensaje

  • Reply Anónimo marzo 8, 2015 at 8:12 pm

    HERMOSO MENSAJE, PARA TENER EN CUENTA Y RECORDAR.

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    error: El Tren de la Vida