Para tu crecimiento

En el amor siempre hay algo de locura

junio 8, 2014

“Podemos manejar la energía, podemos dar afecto y provocar alegría, podemos tender la mano y hacer más liviana la carga de algunos, podemos hacer personas felices con sólo procurarlo, esta capacidad es nuestra mejor ventaja en este mundo”
Debemos salir a la vida a dar, dar, dar y dar. Salir a escuchar, a abrazar, a servir, a ayudar, a brindar alegría. Salir a la vida a poner en práctica esas palabras tan difíciles que son: “Contá conmigo”, “¿En qué puedo ayudarte?”, “Te quiero mucho”, “Gracias por existir”. Amá a los que te rodean. Ámalos como son. Ámalos aunque no los comprendas. Aunque sean distintos. Ámalos aunque ellos no puedan amarte. Ayúdalos en todo lo que puedas. Decidles, por lo menos a cinco personas por día, lo importante que son para vos. Cómo embellecen tu vida. Exprésales que, porque están allí, aunque ni siquiera los veas físicamente, el mundo es un lugar mejor y tu propia vida se enriquece.
Amigos queridos, recuerden que cuanto más amor damos, más amor generamos en nosotros y en los demás.
Salgamos a la vida a expresar el amor que tenemos dentro, a amar todo y a todos incondicionalmente, y verán cómo la vida los envuelve en amor y protección divina todo el tiempo.

“Si estás consciente, no necesitas controlar tu ira; en un espacio de consciencia la ira nunca surge. No pueden existir juntas” Osho
La ira es un fuego salvaje, un incendio forestal que se va extendiendo de arbusto en arbusto, primero se prende fuego en tu mente y luego se extiende hacia los demás. La ira es la gran causante de todos los sufrimientos, gobernados por la ira los seres y las naciones se pelean entre si logrando consecuencias devastadoras.
Ni siquiera dos personas solas logran comprenderse entre si.
El mejor camino, el más seguro, para controlar la ira es el de la autoconciencia.


“ No importa que te amen o te critiquen, te respeten, te honren o te difamen, que te coronen o te crucifiquen; porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo”
Aquel que solo espera el elogio y la alabanza para sentirse vivo, es tan fácilmente destruido por la crítica ajena, por la malicia, por el descrédito. Se dice que esas personas son hojas llevadas por el viento de un lado a otro. Exhiben su carencia en forma tan brutal, que solo generan entusiasmo cuando el otro las considera, y si esa misma persona u otra diferente, las desprecia, ridiculiza, o difama, entran en una profunda tristeza que se va haciendo crónica, y viven pequeños espacios de una alegría artificial, entre grandes espacios ,mucho más prolongados de intensa depresión, por la opinión que alguien pueda tener de ellos, llevándolos a una minusvalía y una baja estima mortal, que en un círculo enfermo genera que el sistema inmunológico viva afectado

”Cuando tu mente colapsa, ríete, cantá, bailá, gritá. Dios es el mayor humorista”
Cuando todo te agobia y amenaza con paralizarte, sacudí la energía, ríete incluso de tu frustración, y se produce un cambio rápido de percepción, la descarga a tierra del baile, es muy liberadora, el canto interrumpe el diálogo de la mente, la risa eleva el sistema inmunológico. Siempre el humor sana.

“Toda la metodología oriental se puede reducir a dos palabras: Ser testigo.
y toda la metodología occidental se puede reducir a una: Analizar.
Cuando analizas, das vueltas y más vueltas. Cuando eres testigo simplemente te sales del circulo”
Sólo se necesita amor incondicional, gratitud por la vida, entusiasmo, y una sensación de calma dichosa. Ser observador de nuestra experiencia humana, hace que el parloteo mental cese y se comience a expresar la divinidad que en verdad somos.

“Uno nunca sabe lo que va a suceder. Y es hermoso que uno nunca lo sepa. Si fuera predecible, no valdría la pena vivir la vida. Si todo fuese una certeza, no serías un hombre, serías una máquina”
La vida propone cambios. Cuando nos resistimos, sufrimos. Cuando fluimos con la vida sorprendiéndonos a cada instante, la vida se vuelve un juego divertido y gratificante.

“Cuando vives sin felicidad, poco a poco te acostumbras a la infelicidad. Uno no debería tolerar la infelicidad nunca, ni siquiera un momento. Puede que haya estado bien vivir con cierta persona en el pasado, que te haya dado alegría, pero si ya no resulta, tienes que dejarlo. No te acostumbres a la infelicidad, porque es venenoso”
El gran Osho con su tajante verdad, nos recuerda que ser felices depende de nosotros. Siempre tenemos la posibilidad de elegir ser felices.

“Rara vez el ser humano busca la verdad, tal vez buscas la felicidad pero no la verdad. La felicidad se alcanza cuando encuentras la verdad”
Entrar en contacto cada día con ese espacio de verdad en uno, genera inevitablemente dicha y bienestar.

“Se requiere coraje: Coraje para ser uno mismo, y coraje para meterse dentro de uno mismo. No conozco coraje más grande que ese”
Tengamos el coraje de zambullirnos en lo profundo de nuestro ser, ahí está la verdad de quienes somos.
Serenarse y sumergirse en el mundo interior, requiere coraje y paciencia. Pero vale la osadía, porque es ahí donde yace la verdad.

“No hay tiempo para estar apurado, no lo hay para la preocupación; en un solo instante ¿qué se puede hacer? Sólo una cosa: establecer contacto contigo mismo. Esta será la gran transformación de tu ser. Y ciertamente es lo más urgente.
Qué vital es ese contacto! Podemos hacerlo unos minutos cada día y sentir cómo nuestro ser se renueva y volvemos rápidamente a nuestro eje

“No reduzcas tu amor a una relación. Permite que la otra persona se convierta en un espejo de ti mismo. Al explorar la otra persona, te exploras a ti mismo. Los que se aman, se convierten en espejos, el uno del otro y entonces el amor se convierte en una meditación.”
La base de una relación sana es el amor incondicional, sin condiciones, sin esperar nada a cambio, solo dar y amar. Los integrantes de una relación así, se ayudan mutuamente a despertar.

“El miedo es sólo la ausencia de amor. No se puede hacer nada con la ausencia. La ausencia es algo que no está. Que no existe. Sólo se puede hacer algo con el amor. ¡Empieza a amar!” Osho
El miedo es la falsa creencia de que algo a futuro va a sucederme, pero en este mismo instante, nada de eso puede suceder. Es la alarma que nos recuerda que estamos desafinados con el universo, teniendo pensamientos que no tienen nada que ver con nuestra verdad, amor puro incondicional.

“Unos corren a juntarse al prójimo porque se buscan a si mismos y otros, porque quisieran evadirse de sí mismos. Vuestro mal amor a vuestra propia persona convierte vuestra soledad en una prisión”

La esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte.

La mujer comprende al niño mejor que el hombre, pero el hombre es más niño que la mujer.

Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti.

Lo que no me mata me hace más fuerte.

Madurez del hombre: consiste en hallar la seriedad que de niño ponía en sus juguetes.
Si tienes un porqué para vivir encontrarás casi siempre el cómo.

Solamente aquél que contribuye al futuro tiene derecho a juzgar el pasado.

Mi primera prudencia humana es dejarme engañar para no tener que estar en guardia contra los engañadores.

 Y si un amigo te hace mal, dile: Te perdono lo que me has hecho, pero lo que te has hecho a ti, ¿cómo podría yo perdonarlo?

Sabemos demasiado poco, y aprendemos demasiado mal, luego es natural que mintamos.

El que no puede mandarse a si mismo debe obedecer. Y hay quienes saben mandarse, pero que les falta mucho aún para saber también obedecerse.

En el amor hay siempre algo de locura, pero también hay siempre algo de razón en la locura

 

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